Preparación
1. Preparar la masa
Coloca casi toda la harina en un recipiente grande. Añade el azúcar, la levadura, los huevos, el aceite y la pizca de sal, incorporando poco a poco la leche tibia.
Amasa muy bien hasta obtener una masa suave. Si es necesario, agrega el resto de la harina poco a poco hasta que la masa deje de pegarse en las manos.
Cubre la masa y déjala reposar durante unos 10 minutos.
2. Formar las bombas
Divide la masa en pequeñas porciones y forma bolitas del mismo tamaño.
Colócalas sobre una bandeja ligeramente enharinada y déjalas reposar durante unos 30 minutos, o hasta que aumenten de tamaño.
3. Freír
Calienta abundante aceite a fuego bajo o medio-bajo. Fríe las bolitas poco a poco, girándolas para que se doren de manera uniforme.
Cuando estén doradas, retíralas y colócalas sobre una rejilla o papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.
4. Preparar la crema
En una cacerola coloca la harina, la leche, la leche condensada, las yemas y la esencia de vainilla.
Mezcla bien antes de llevar al fuego para evitar grumos. Cocina a fuego medio, removiendo constantemente, hasta que la crema espese y tenga una textura suave.
Retira del fuego y deja enfriar.
5. Rellenar las bombas
Mezcla azúcar y canela en un plato.
Pasa cada bomba por la mezcla para cubrirla ligeramente. Después, haz un corte en uno de los lados y rellénala generosamente con la crema.
¡Listas para disfrutar!
Sirve las bombas rellenas recién preparadas y disfruta de su masa suave, su deliciosa crema y el toque aromático de azúcar y canela. Son perfectas para compartir con la familia y acompañar un buen café.