- Coloque en la licuadora la leche tibia, el aceite, los huevos, la sal, el azúcar y la levadura. Procese durante unos 2 minutos hasta que la mezcla esté completamente integrada.
- Vierta la mezcla en un bowl grande e incorpore la harina poco a poco, mezclando con una cuchara o espátula. Obtendrá una masa espesa y ligeramente pegajosa.
- Con las manos apenas enharinadas, forme bollitos o vuelque la masa directamente en moldes individuales o una budinera previamente enmantecada. Llene los moldes solo hasta la mitad, ya que la masa crecerá considerablemente.
- Cubra con un repasador limpio y deje reposar entre 30 y 45 minutos en un lugar cálido, hasta que la masa haya duplicado su tamaño.
- Mientras la masa reposa, precaliente el horno a 180 °C.
- Una vez que el pan haya leudado, hornee entre 20 y 30 minutos, hasta que la superficie esté dorada y el interior esté cocido.
- Retire del horno, deje entibiar unos minutos y desmolde con cuidado.
Tips
Para obtener un brillo extra, puede pincelar la superficie con yema de huevo mezclada con un chorrito de leche antes de hornear.
Si desea variar el sabor, puede agregar semillas por encima, queso rallado o trozos de jamón cocido a la masa.
También es posible dividir la masa en porciones pequeñas y congelarlas crudas para hornearlas más tarde y disfrutar de pan recién hecho en cualquier momento