1. Licuar los ingredientes
Coloca en la licuadora los huevos, la leche tibia, el aceite, el azúcar, la sal y la levadura.
Licúa unos segundos hasta integrar todo.
2. Añadir la harina
Vierte la mezcla en un bol y añade la harina poco a poco.
Mezcla hasta obtener una masa espesa y ligeramente pegajosa.
👉 No es necesario amasar.
3. Reposo
Coloca la masa en un molde engrasado.
Cubre con un paño y deja reposar 40–60 minutos hasta que doble su tamaño.
4. Barnizar (opcional)
Pincela con yema de huevo y un poco de leche para un acabado dorado.
5. Hornear
Precalienta el horno a 180°C.
Hornea durante 30–35 minutos hasta que esté dorado.
6. Enfriar
Deja enfriar antes de desmoldar y cortar.
Consejos para un mejor resultado
- Usa leche tibia, no caliente
- No añadas demasiada harina
- Deja suficiente tiempo de levado
- Usa un molde adecuado para mejor forma
Variaciones
- Añade semillas (chía, sésamo)
- Incorpora queso rallado
- Añade hierbas como orégano o romero
- Mezcla con harina integral
Cómo disfrutarlo
- Con mantequilla o mermelada
- Para tostadas
- Como base de sándwiches
- Acompañando sopas o guisos
¿Por qué funciona esta receta?
La levadura hace el trabajo del amasado al fermentar la masa, mientras que la licuadora asegura una mezcla uniforme y rápida.
Conclusión
Este pan de licuadora es ideal para quienes buscan facilidad sin renunciar al sabor. Rápido, práctico y delicioso, se convertirá en una receta básica en tu cocina.
Pan casero… sin esfuerzo. 🍞✨