Si eres amante del chocolate, este pastel sin hornear se convertirá en tu receta favorita. Cremoso, intenso y lleno de sabor, es la opción perfecta para esos días en los que quieres un postre espectacular sin encender el horno. Conocido también como “chocolate fridge cake” o tarta fría de chocolate, este postre tiene su origen en la repostería europea, donde se popularizó como una alternativa rápida y práctica a los pasteles tradicionales.
Lo mejor de todo es su versatilidad: puedes personalizarlo con frutos secos, frutas frescas o incluso un toque de licor. Ideal para cumpleaños, reuniones o simplemente para darte un capricho en casa. ¡Te enseñamos cómo prepararlo paso a paso!
Ingredientes para un molde de 20 cm
Para la base
200 g de galletas tipo María o Digestive (también puedes usar galletas de chocolate o Graham crackers)
100 g de mantequilla sin sal, derretida
1 cucharada de cacao en polvo (opcional, para un sabor más intenso)
Para el relleno
300 g de chocolate negro (70% cacao o más)
200 ml de crema para batir (35% materia grasa)
100 g de mantequilla sin sal, a temperatura ambiente
2 cucharadas de azúcar glass (opcional, para un toque dulce extra)
1 cucharadita de esencia de vainilla
1 pizca de sal
Para decorar (opcional)
Frutos secos picados: nueces, almendras o avellanas
Virutas de chocolate blanco o negro
Fresas, frambuesas o moras
Hojas de menta fresca
Cacao en polvo para espolvorear
Preparación Paso a Paso
1. Hacer la base de galleta
Tritura las galletas hasta que queden migas finas. Puedes usar un rodillo dentro de una bolsa resistente o un procesador de alimentos.
Mezcla con mantequilla y cacao (si lo usas) hasta obtener una mezcla húmeda y compactable.
Forma la base: coloca la mezcla en un molde desmontable forrado con papel manteca o ligeramente engrasado. Presiona con una cuchara o un vaso para que quede uniforme.
Refrigera mientras preparas el relleno.
2. Preparar el relleno de chocolate
Derrite el chocolate y la mantequilla juntos en baño María o en el microondas en intervalos de 20 segundos, removiendo hasta que quede brillante y suave.
Calienta la crema a fuego medio-bajo hasta que esté a punto de hervir, luego retira del fuego.
Mezcla la crema caliente con el chocolate y añade la vainilla, la pizca de sal y el azúcar glass. Remueve hasta obtener una crema homogénea y sedosa.
Deja enfriar a temperatura ambiente durante 10 minutos, removiendo ocasionalmente.
3. Montar el pastel
Vierte el relleno sobre la base de galleta y alisa la superficie con una espátula.
Decora opcionalmente con frutos secos, virutas de chocolate o frutas frescas antes de que el chocolate se endurezca.
Refrigera por al menos 4 horas (o toda la noche) para que adquiera la consistencia ideal.
4. Servir
Desmolda con cuidado y colócalo en un plato de presentación. Puedes agregar un toque final con cacao en polvo, frutas frescas o un poco de crema batida. ¡Corta en porciones y disfruta de su textura cremosa y sabor intenso!
Consejos para un pastel perfecto
