1. Cocina los huevos.
Coloca los huevos en una olla con agua y lleva a ebullición. Cocina durante aproximadamente 10 a 12 minutos desde que el agua comience a hervir. Después, pásalos a un recipiente con agua fría para detener la cocción y facilitar el pelado.
2. Pela y corta los huevos.
Cuando los huevos estén fríos, retira las cáscaras y córtalos en trozos pequeños. Si prefieres una ensalada más cremosa, puedes aplastar una parte de los huevos con un tenedor y dejar el resto en trozos.
3. Prepara la salsa cremosa.
En un recipiente grande, mezcla la mayonesa, la mostaza Dijon y el jugo de limón. Añade una pizca de sal y pimienta negra. Remueve hasta conseguir una salsa suave y bien integrada.
4. Incorpora los ingredientes.
Agrega los huevos picados a la salsa. Incorpora el apio y el cebollino o perejil, si decides utilizarlos. Mezcla suavemente para que todos los ingredientes queden cubiertos sin deshacer demasiado los huevos.
5. Ajusta el sabor.
Prueba la ensalada y corrige la cantidad de sal, pimienta o limón según tu gusto. Si deseas una textura todavía más cremosa, puedes añadir un poco más de mayonesa.
6. Refrigera y sirve.
Cubre el recipiente y deja la ensalada en el refrigerador durante unos 20 a 30 minutos para que los sabores se integren. Antes de servir, espolvorea un poco de pimentón dulce si lo deseas.
Consejos para una ensalada de huevo perfecta
No cocines los huevos en exceso para evitar que las yemas adquieran una textura seca.
Añade la mayonesa poco a poco para controlar la cremosidad.
El limón y la mostaza aportan un toque fresco que equilibra el sabor de la mayonesa.
Para una versión diferente, puedes añadir pepinillos picados o un poco de cebolla finamente cortada.
Sirve la ensalada sobre pan tostado, en un sándwich, con hojas de lechuga o como acompañamiento de verduras frescas.
Mantén la ensalada refrigerada y no la dejes a temperatura ambiente durante más de dos horas, o una hora si la temperatura supera los 32 °C.
Conclusión
Esta ensalada de huevo casera demuestra que no necesitas ingredientes complicados para preparar algo delicioso. La combinación de huevos cocidos, una salsa cremosa y un toque de limón y mostaza crea un equilibrio de sabores irresistible.
Es fácil, económica y versátil, perfecta para un almuerzo rápido, una cena ligera o un sándwich lleno de sabor. ¡Prepárala en casa y descubre por qué puede convertirse en una de tus recetas favoritas!