Preparación
1. Prepara el relleno
Calienta el aceite en una sartén y sofríe la cebolla y el ajo hasta que estén transparentes. Agrega la zanahoria y cocina durante unos 2 minutos.
Incorpora el pollo desmenuzado, la papa y el elote. Añade el orégano, comino, paprika o chile guajillo, sal y pimienta.
Agrega el caldo de pollo y cocina unos minutos hasta obtener un relleno jugoso, pero sin exceso de líquido. Retira del fuego y deja enfriar completamente.
2. Prepara la masa
En un recipiente grande mezcla la harina con la sal y el azúcar. Agrega la manteca o mantequilla y mezcla con las manos hasta conseguir una textura parecida a la arena.
Añade el huevo y el vinagre. Incorpora poco a poco el agua tibia mientras amasas hasta obtener una masa suave y manejable.
Amasa durante unos 5 minutos, cubre con un paño y deja reposar durante 20 minutos.
3. Forma las empanadas
Divide la masa en pequeñas porciones de aproximadamente 60 g y forma bolitas.
Extiende cada bolita hasta obtener un disco de unos 12–14 cm. Coloca una o dos cucharadas del relleno en el centro.
Humedece ligeramente los bordes con agua, dobla la masa y sella con un tenedor o realiza el repulgado con los dedos.
4. Hornea las empanadas
Precalienta el horno a 190 °C. Coloca las empanadas sobre una charola cubierta con papel encerado y barnízalas con huevo batido.
Hornea durante 25–30 minutos, o hasta que estén doradas.
5. O fríelas
Si prefieres preparar empanadas fritas, calienta suficiente aceite a fuego medio, aproximadamente a 170–180 °C.
Fríe las empanadas hasta que estén doradas por ambos lados. Retíralas y colócalas sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.
¡Listas para disfrutar!
Sirve las empanadas calientes y acompáñalas con tu salsa favorita. Quedan deliciosas, crujientes por fuera y con un relleno de pollo suave y jugoso por dentro.