Modo de preparación
1. Mezclar los ingredientes secos
En un recipiente, coloca la harina de avena, las semillas de chía, el polvo para hornear, la canela y la pizca de sal. Remueve para distribuir bien todos los ingredientes.
2. Incorporar los ingredientes líquidos
En otro recipiente, bate el huevo con el aceite, la miel y la esencia de vainilla. Mezcla hasta que todos los ingredientes estén bien integrados.
3. Preparar la masa
Añade la mezcla líquida a los ingredientes secos y remueve hasta obtener una masa uniforme. Si queda demasiado seca, agrega agua o leche poco a poco. Si está muy pegajosa, incorpora una pequeña cantidad adicional de harina de avena.
4. Dejar reposar
Deja reposar la masa durante unos 10 minutos. Este tiempo permite que las semillas de chía absorban parte de la humedad y que la masa adquiera una consistencia más fácil de manejar.
5. Formar las galletas
Precalienta el horno a 180 °C. Forma pequeñas bolitas con la masa y colócalas sobre una bandeja cubierta con papel para hornear. Aplástalas suavemente para darles forma de galleta.
6. Hornear
Hornea durante aproximadamente 12 a 18 minutos, hasta que los bordes estén ligeramente dorados. El tiempo puede variar según el grosor de las galletas y el funcionamiento del horno.
7. Dejar enfriar y disfrutar
Retira la bandeja del horno y deja enfriar las galletas unos minutos antes de moverlas. Al enfriarse, tendrán una textura más firme y estarán listas para disfrutar.
Consejos para que queden deliciosas
Utiliza harina de avena fina para conseguir una textura más uniforme.
No añadas demasiada agua de una sola vez, ya que la chía seguirá absorbiendo líquido durante el reposo.
Si te gustan las galletas más crujientes, puedes dejarlas unos minutos adicionales en el horno, vigilando que no se quemen.
Para darles un toque especial, añade semillas de sésamo, nueces picadas o un poco de ralladura de naranja.
Si prefieres una versión menos dulce, reduce la cantidad de miel.
¿Cómo conservar las galletas?
Cuando estén completamente frías, guárdalas en un recipiente hermético, en un lugar fresco y seco. Para disfrutar de una buena textura, evita guardarlas mientras todavía estén calientes.
Una opción casera para tus desayunos y meriendas
Estas galletas de chía son fáciles de preparar, se pueden personalizar según tus gustos y son una alternativa casera para variar tus meriendas. Recuerda que, aunque contienen ingredientes nutritivos, la cantidad que consumas y los ingredientes que elijas también importan.