Modo de preparación
Paso 1: Precalentar el horno
Precalienta el horno a 180 °C. Engrasa ligeramente una fuente para horno con mantequilla para evitar que la mezcla se pegue.
Paso 2: Preparar los ingredientes
Corta el jamón cocido en cubitos pequeños. Pica la cebolla y el pimiento, si decides utilizarlo. Ralla el queso si no lo tienes preparado.
Paso 3: Batir los huevos
En un recipiente grande, bate los huevos con la leche y la nata para cocinar. Añade la harina, una pizca de sal, pimienta negra y ajo en polvo. Mezcla bien hasta conseguir una preparación uniforme.
Paso 4: Añadir el jamón y el queso
Incorpora el jamón, la cebolla, el pimiento y la mayor parte del queso rallado. Mezcla suavemente para distribuir los ingredientes por toda la preparación.
Paso 5: Verter en el molde
Vierte la mezcla en la fuente previamente engrasada. Espolvorea el queso restante por encima para conseguir una superficie dorada y apetitosa.
Paso 6: Hornear
Introduce la fuente en el horno y cocina durante aproximadamente 30 a 40 minutos, hasta que el pastel esté firme en el centro y la superficie tenga un bonito color dorado. Comprueba que el huevo esté completamente cuajado antes de retirarlo del horno.
Paso 7: Dejar reposar y servir
Saca el pastel del horno y déjalo reposar entre 5 y 10 minutos antes de cortarlo. Decora con perejil fresco picado y sirve caliente, acompañado de una ensalada o unas rebanadas de pan.
Consejos para un resultado perfecto
Puedes utilizar mozzarella para conseguir un interior más cremoso o cheddar para un sabor más intenso.
Añade espinacas, champiñones o calabacín para incorporar más verduras.
No añadas demasiada sal, ya que el jamón y el queso pueden ser salados.
Si la superficie se dora demasiado rápido, cúbrela ligeramente con papel de aluminio durante el horneado.
También puedes preparar la mezcla con antelación y guardarla en el refrigerador hasta el momento de hornear.
Conclusión
Este pastel salado de huevo, queso y jamón es una receta práctica, económica y llena de sabor. Su preparación es muy sencilla y puedes servirlo en cualquier momento del día, tanto para una comida familiar como para una cena rápida.